
Durante la presentación del iPad, el propio Steve Jobs remarcó que su procesador, el nuevo Intel A4, “usa nuestro propio silicio”. Una afirmación estrictamente cierta, pues lo cierto es que es la primera vez que Apple no depende de empresas como Intel, Motorola o Samsung, tres de las suministradoras de chips que ha tenido la compañía de la manzana a lo largo de su historia. La diferencia es que ahora el procesador lo pone PA Semi, empresa adquirida por Apple a principios de 2008.
El Apple A4 es un procesador que, aparte de tener una velocidad de reloj de 1 GHz, está basado en la arquitectura ARM (Advanced RISC Machines), patentada por la empresa del mismo nombre y muy habitual en los smartphones con ARM Cortex. De hecho, más que un procesador el Intel A4 es un SOC (System-on-a-chip) entre cuyos componentes se encuentra un Cortex-A9 MPCore, presente también en la plataforma gráfica Nvidia Tegra.
El procesador lleva una GPU integrada que le permite reproducir vídeo a 720p y no atragantarse con videojuegos en 3D. Por el resto, podemos hablar de bajo consumo (de ahi que el iPad prometa hastas 10 horas de autonomía) y de un punto flaco: no hay posibilidades multitarea.