La idea es aparentemente muy sencilla. Se trata de lograr transmitir información con bombillas LED, y todo ello sin necesitar complejas infraestructuras o dispositivos. Únicamente se necesita un modulador en la parte transmisora que apagará y encenderá el LED muy rápidamente, creando así los ceros y unos binarios, y un simple foto-diodo en la parte de recepción que recogerá los cambios de luz y los pasará otra vez al dominio eléctrico.
Las pruebas que han ido efectuando hasta el momento parecen bastante prometedoras. Con las versiones más primitivas los investigadores ya han sido capaces de transmitir información a 100 Mbps sin interrupciones, a través de una bombilla LED situada en el techo y con una cobertura de 10 metros cuadrados que daba servicio a varios portátiles al mismo tiempo.





