
El Acer Iconia, no os confundáis, es un portátil, pero con la peculiar característica de sus dos pantallas multitáctiles. Ese punto de partida y el tamaño de las pantallas, de 14 pulgadas (alejadas de la idea de libreta digital cómoda de llevar de un lado a otro) es el gran muro que debe superar este dispositivo.
Porque, con una forma de portátil clásico, prescindir precisamente del teclado físico que es lo que lo hace diferente de un tablet y en lo que le saca ventaja, esperemos que no sea una temeridad. Si decides comprarte un Acer Iconia al menos ya sabes que te llevarás algo con lo que llamarás seguro la atención.
Su corazón es un procesador Intel Core i5 con chipset HM55 al que acompaña la memoria DDR3 a 1066 Mhz de hasta 8 GB. Para el apartado gráfico se ha optado por una integrada de la propia Intel con 128 MB de memoria del sistema dedicada que es capaz de ofrecer salida vía VGA de hasta 2560×1600 y 1920×1200 vía HDMI, conexiones que no le faltan al Acer Iconia.
El disco duro puede ser de hasta 750 GB, e incluso combinar varios para alcanzar cifras superiores, demostrando que en la parte de reproducción multimedia va en serio. De hecho, el sonido Dolby Home Theatre con diversas tecnologías de la casa debe ser otro de sus puntos fuertes.
En la parte de conectividad, hay WiFi de tipo n, Bluetooth 3.0 y ranura para conseguir conectividad 3G. Como puertos, además del VGA y HDMI, contamos con dos USB 2.0, uno USB 3.0, puerto Ethernet y entrada y salida de audio. En total, el peso del equipo con batería de 4 celdas (autonomía de solo tres horas) es de 2.8 kg.
Si ya tienes ganas de tener un Acer Iconia, no será hasta el 28 de enero cuando se pueda comprar en España, con un precio de 1.500 euros, pero ya sabes que la novedad de la doble pantalla hay que pagarla.