Son muchos los especialistas en la materia que afirman que la educación formal está atravesando un proceso de crisis. Esto se debería supuestamente al hecho de que los programas de estudio no se encuentran actualizados con respecto a los intereses actuales de los alumnos como así tampoco a sus modos de percibir la realidad, que se encontrarían altamente mediatizados por las nuevas tecnologías de la comunicación e información. Frente a este cuadro de situación, cabría preguntarse, a título de sugerencia, si no sería posible usar lo que los jóvenes llaman juegos divertidos para estrechar el vínculo entre alumnos y aprendizaje. Viendo el caso por ejemplo del juego online Farmerama, esto parece perfectamente viable e inclusive los réditos que podría traer resultan a prima facie insospechados. De esta forma, con la guía de un educador, un video juego podría transformarse en algo más que eso.
Farmerama no es uno más entre los juegos de animales que existen. En éste el jugador debe seguir paso a paso toda la cadena productiva que se encuentra implícita en la producción agropecuaria. Desde la preparación de la tierra, la compra de semillas, su sembrado y cuidado, y su cosecha, todo está desarrollado en Farmerama. Proceso que no se agota allí, sino que se perfecciona con la venta del producto en el mercado o bien a través de pedidos directos que le llegan al granjero-jugador. Y este es solo uno de los procesos que este juego online sigue, puesto que también el jugador debe atender la producción de animales y frutihortícola. En definitiva, una visión completa de cómo funciona el aparato productivo primario que se explica a sí mismo en tanto el juego se va desarrollando, porque si algo tiene este juego online es una interfaz sencilla que resulta intuitiva para el usuario.
Por otro lado, jugar a estos juegos de animales nos termina de la manera más inesperada acercando al entorno natural. Las grandes urbes con todos los beneficios que puedan traer, tienen el defecto de alejar al hombre moderno de la vida campestre, al punto de anularla de su vida. Si bien no resulta exactamente lo mismo, con Farmerama podemos de forma virtual y entretenida la vida en el campo administrando una granja, en la cual hay que hacerse cargo de todos los aspectos que esta conlleva. Es posible afirmar que con este tipo de juegos se estimula el conocimiento del ambiente natural ya que es tal el nivel de detalle gráfico con el que está desarrollado Farmerama que desde la más pura diversión se terminan aprendiendo las diferentes necesidades de animales y plantas para su supervivencia.
Porque en Farmerama no vasta con simplemente sembrar semillas o plantas o instalar un corral. También deben seguirse de cerca sus desarrollos paso a paso para alcanzar el éxito. En este juego online el aspecto estratégico se encuentra siempre presente y es vital realizar una correcta gestión del tiempo para que todo llegue a buen término. En ese sentido, el juego alienta una visión global de las cosas que no se agota en el aquí y ahora. Es preciso estar atento a lo que sucede, a las señales que este juego de animales nos da para la continuidad del proyecto. Dentro de esto, podemos decir que Farmerama es uno de los mejores juegos de estrategias, en tanto y en cuanto estimula la planificación del jugador. No solo es necesario crear una estrategia a largo plazo, sino que esta debe ir acompañada por un plan de acción en donde se pone en aplicación la memoria, puesto que hay que ir atendiendo a cada momento las tareas necesarias para alcanzar los objetivos propuestos.
Al igual que en el mundo real, en los juegos de estrategias está presente la escasez de recursos. Esto deriva en que el jugador deba agudizar su ingenio. Una de las características más interesantes de Farmerama es que permite (y de algún modo si se quiere progresar, lo exige) la colaboración y socialización entre los jugadores. Por un lado, porque para poder hacer frente a los distintos desafíos es necesario trabajar en conjunto con otros. Por otro, porque dada la importante comunidad que a través de su foro se gesta, los jugadores discuten e intercambian opiniones sobre cuál es la mejor forma de progresar en este juego de estrategia.
En última instancia, y como máximo valor, lo que Farmerama nos deja es el hecho de aprender a valorar las cosas. A través de este juego online tomamos conciencia de la importancia del actuar en conjunto (intelectual como materialmente), lo indispensable que resultan la planificación y la estrategia para alcanzar los objetivos planteados y la importancia de gestionar el tiempo y los recursos de forma óptima. Entre medio de todo esto, a través de este juego online no solo se pasan horas y horas de diversión, sino que además se ven las distintas etapas que lleva implícito un proceso básico que resulta indispensable para nuestra supervivencia: la alimentación.




